La Conferencia Católica de Nuevo México
Presenta su punto de vista Católico acerca
de las Elecciones 2002

ALBUQUERQUE - Miércoles 25 de septiembre del 2002. DISTRIBUCIÓN INMEDIATA

Los tres Obispos Católicos de Nuevo México se reunieron el 24 de septiembre del 2002 y emitieron la siguiente declaración sobre la importancia de la votación.

En una democracia tenemos no solamente el derecho, sino también la obligación de votar y expresar nuestras preferencias políticas para nuestro estado y nuestra nación.

Esta declaración tiene el propósito el servir como un instrumento educativo para los votantes católicos de Nuevo México. Esperamos que cada individuo reflexione en el mensaje y en los aspectos envueltos en las elecciones para que sean votantes mejor informados. Es importante que cada ciudadano se registre para votar, que vote y que combine las enseñanzas del Evangelio con las oportunidades de nuestra democracia para ayudar a moldear una sociedad que respete la vida y la dignidad humana. La votación temprana en ausencia iniciará el día 26 de septiembre del presente año y la fecha límite parea registrarse para votar es el día 8 de Octubre del 2002.

La Conferencia Católica de Nuevo México es la voz pública de la Iglesia Católica en este estado. Nosotros, los Obispos Católicos de Nuevo México creemos que cada candidato y plataforma política deben de ser medidos por la manera en que tocan a las personas: ya sea que mejoren o diminuyan la vida humana, la dignidad, los derechos humanos, y en la manera en que llevan a cabo la causa común. Como Católicos, debemos retar a los candidatos a presentar una visión claramente moral para nuestra nación y nuestro estado.

La Declaración sobre El Ciudadano Responsable de la Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos identifica siete principios básicos que se asientan en el corazón de la enseñanza social Católica. Todos los ciudadanos deberán evaluar los aspectos discutidos en la elección de este año y en las propuestas hechas por los candidatos para ver si apoyan o disminuyen estos principios.

  1. La Vida y la Dignidad de la Persona. Se debe evaluar cada política pública a la luz de su impacto en la vida y dignidad humana.
  2. Derechos Humanos y Responsabilidades. La dignidad humana y la habilidad de cumplir con nuestras responsabilidades requiere que los derechos humanos sean respetados.
  3. Un Llamado a la Familia y a la Comunidad. El ser humano no es sólo sagrado, sino social. Ejercitamos nuestros derechos y cumplimos con nuestras responsabilidades en comunidad, cuya base es la familia
  4. La Dignidad del Trabajo y los Derechos de los Trabajadores. El trabajo es algo más que la forma de ganar dinero para vivir; es una vocación, una participación en la creación. Los derechos básicos de los trabajadores deben de ser respetados.
  5. Las Opciones para los Pobres. Los pobres y los vulnerables tienen un lugar especial en las enseñanzas de la iglesia. Necesitamos primero considerar las necesidades de los pobres.
  6. Solidaridad. Somos una gran familia a pesar de las diferencias en razas, credos o nacionalidades. Amar al prójimo tiene dimensiones mundiales.
  7. Cuidado por la Creación de Dios. Somos llamados a proteger a las personas y al planeta, viviendo nuestra fe en relación con toda la creación de Dios. Este reto ambientalista tiene una moral fundamental y dimensiones éticas que no pueden ser ignoradas.

El respeto por la dignidad del ser humano requiere un compromiso hacia los derechos humanos en todos sus aspectos. El aborto es una seria amenaza para la dignidad humana pues ataca directamente a la vida misma. Debemos estar conscientes de nuestro compromiso hacia los necesitados y los miembros marginados de nuestra sociedad. Mientras consideramos la mejor manera de crear cambios, no debemos olvidar que nuestra Tradición Católica está basada en las Escrituras que nos exhortan a " Levantar la voz por los que no tienen voz; a defender a los indefensos, a levantar la voz y hacerles justicia, a defender a los pobres y a los humildes." Proverbios 31:8-9.

La Declaración sobre El Ciudadano Responsable nos enseña que como ciudadanos, podemos y debemos participar en los debates y las opciones acerca de los valores y la visión de aquellos que buscan encabezar nuestra nación. Este llamado de fe y ciudadanía es el corazón de lo que significa ser Católico mientras continuamos mirando con esperanza hacia un futuro.

Reverendísimo Michael J. Sheehan, S.T.L., J.C.D
Arzobispo de Santa Fe

Reverendísimo Ricardo Ramirez, C.S.B., D.D.
Obispo de Las Cruces

Reverendísimo Donald Pelotte, S.S.S., D.D., Ph.D.
Obispo de Gallup

Contacto: Juan B. Montoya, Director Ejecutivo, Conferencia Católica de Nuevo México: 505.243.8487.